Arinda Ojeda Aravena

Arinda Ojeda Aravena nació en Temuco, Chile, un 19 de enero. Es química analista y diplomada en Estudios de género por la Universidad de Concepción. Es Maestra en Reiki USUI y profesora de Biodanza (SRT). Exonerada, exiliada y sobreviviente de la dictadura cívico militar. Fue prisionera política desde 1981 a 1989. En 1988 es galardonada con el Premio Periodístico Emisión, por la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos. Es también escritora y su primer libro de poemas Mi Rebeldía es Vivir, fue publicado en varios países y en diferentes ediciones. Por ejemplo: Letra Nueva, Chile, 1988; Literatura Alternativa, Chile, 1988; Le Pensé Sauvage, Francia, 1988; Casa de Chile, México, 1988; y Organizzazione Editorial FG, Vicenza, Italia, 1992. Acerca de la Autora Su segundo poemario, titulado Cristal de Luna Negra, fue publicado en 1992 por la Editorial Fértil Provincia, Chile. En el año 1990, junto a otras seis escritoras residentes en Concepción, Chile, forma parte del “Grupo Literario Mujer” con quienes publica dos libros colectivos de poesía, a saber: Las Sirenas andan solas, pero navegan los mismos mares, Ediciones Brujas 1991 y Ventoleras, Ediciones Brujas, 1993. Su poesía ha aparecido en diversas antologías en Chile y en otros países. Por ejemplo, en Girasoles en la Sombra, 1988; Un hombre rompe todas las fronteras, Santiago, 1988; Las Plumas del Colibrí, Concepción, 1989; “Antología” Miguel Debarge, Francia, 1991; y en Por el Ojo de la Cerradura, SECH filial Concepción, 1991.

Literary Works

De MemoriaDe Memoria es un texto literario en el cual su autora, Arinda Ojeda Aravena, se atreve a recordar en público a pesar del dolor que los recuerdos traen. La narración parte con la entrada clandestina de Arinda a Chile después de su exilio en Italia y Cuba, y nos instala en un escenario de diferentes hechos y recuerdos que van desde su secuestro en 1981, en un operativo de la CNI, hasta su liberación.

El relato nos muestra la perversa maquinaria estatal de una dictadura militar sangrienta y el régimen carcelario de dicha dictadura, que, en complicidad con organismos internos y externos, violan impunemente los derechos humanos, incluidos los de las mujeres. La fragilidad de cuerpos sometidos a vejámenes y humillaciones se contrapone en la narración con la fuerza interior, la solidaridad y sororidad de hombres y mujeres cuyo único crimen fue resistir y sobrevivir con porfía en un ambiente dictatorial y militar de desapariciones forzadas, torturas, y asesinatos. Arinda plasma esta porfiada resistencia en el título de su primer poemario: Mi Rebeldía es Vivir.

Desnudarse frente a lectores después de casi 30 años no es tarea fácil ni gratis. A menudo se asume que la literatura de memoria es testimonial, es decir, se supone que todos los hechos son exactos y en donde los sentimientos apenas se asoman y son descartados, porque se cree que no aportan nada. En cambio, la literatura de memoria recurre a trucos literarios como incluir poesía, reflexiones y conversaciones, además de humor, que alivianan los recuerdos punzantes o dolorosos. La obra de Arinda está enmarcada en una memoria individual y colectiva a la vez. Su memoria no es lineal y nos hace viajar a distintas partes de nuestra propia memoria que es tridimensional y no plana o exacta.  Entonces invito a la lectura de este libro pensando en estos términos y a dejar volar la imaginación.